Ribabellosa, Álava
Sede de la Cuadrilla de Añana
Promotor: Cuadrilla de Añana
Arquitectos: Gómez Puente Arquitectos S.L.P.
Plazo de ejecución: 8 meses
El proyecto contempla la construcción de un edificio administrativo que, además de responder a las necesidades funcionales de su programa, se implanta de forma clara y reconocible en el entorno urbano de Ribabellosa, convirtiéndose en un referente dentro de su contexto.
El diseño se basa en una organización ordenada de las circulaciones, favoreciendo en todo momento la relación directa de los usuarios con el espacio exterior. Esto permite potenciar la iluminación y ventilación natural en todo el edificio.
La totalidad del edificio se desarrolla en planta baja, con espacios funcionales, accesibles y adaptados a personas con movilidad reducida, cumpliendo con la normativa vigente en materia de accesibilidad (CTE DB-SUA y Ley de Promoción de la Accesibilidad). Asimismo, se incorporan los criterios DALCO (Deambulación, Aprehensión, Localización y Comunicación), garantizando un diseño universal.
La distribución sigue el principio de “accesibilidad desapercibida”, buscando un uso cómodo y no discriminatorio para todos los usuarios.
El edificio se organiza en dos volúmenes con usos diferenciados, conectados por un espacio intermedio que actúa como vestíbulo, zona de recepción y elemento de transición entre las distintas áreas.
El acceso peatonal y rodado se sitúan en el lado oeste de la parcela. Ambos recorridos confluyen en un itinerario peatonal que guía al visitante entre los dos volúmenes, permitiendo una primera relación visual con el interior a través de fachadas acristaladas, sin perder el contacto con el entorno ajardinado.
En el interior, los recorridos se organizan desde el vestíbulo principal, donde se distribuyen los flujos en función de las distintas áreas funcionales. La disposición de los espacios busca optimizar la circulación y evitar interferencias entre usuarios, diferenciando, por ejemplo, los recorridos de visitantes y personal administrativo.
Además, los recorridos de mantenimiento se plantean preferentemente por el exterior, permitiendo realizar intervenciones sin afectar al funcionamiento habitual del edificio.
